La cumbre de la OTAN concluyó con un discurso conciliador de Donald Trump, a pesar de sus previas críticas a los aliados. Celebró el acercamiento a la meta presupuestaria de defensa del 5% del PIB.
Sin embargo, la tensión con Irán escaló: se reportó el colapso del alto el fuego, ataques iraníes a instalaciones militares estadounidenses y la amenaza de Irán de cerrar el Estrecho de Ormuz si se producen nuevos ataques.