La cumbre de la OTAN en Turquía concluyó con acuerdos sobre rearme y un aumento en la inversión en defensa. Los países europeos se comprometieron a destinar el 5% de su PBI a armamento, superando las expectativas de Donald Trump.
Trump criticó la falta de colaboración de algunos miembros de la OTAN, especialmente España, y amenazó con cortar el comercio. La cumbre también abordó la guerra en Ucrania y la relación con Rusia.
Se discutió la creación de un consorcio para la producción de armamentos, con participación de empresas estadounidenses y una inversión significativa en equipamiento. Alemania y Polonia ya superan el 4,5% de inversión en defensa.
La desconfianza entre Estados Unidos e Irán persiste, complicando las negociaciones. La cumbre también dejó interrogantes sobre la relación entre EE.UU. y España, y la posibilidad de que Siria sea retirada de la lista de países patrocinadores del terrorismo.