El embajador cubano ante Naciones Unidas, Bruno Rodríguez, calificó la presión económica y el desabastecimiento de combustible promovidos por Estados Unidos como un "acto de guerra" y "equivalente a un bloqueo naval".
Estas declaraciones se producen en el marco de una parálisis energética total en Cuba, con millones de ciudadanos sin servicio eléctrico tras el colapso de la red nacional. El apagón generalizado, el tercero del año, afecta a casi 10 millones de personas.
La empresa estatal Unión Eléctrica logró reconectar precariamente el suministro en la región central, pero los extremos oriental y occidental permanecen sin servicio.