La Selección Argentina, con un corazón de campeón, logró una épica remontada contra Egipto, deshaciendo valijas y festejando un sufridísimo 3-2. Lionel Messi expresó su orgullo por el grupo, y el país entero se unió en la alegría.
El próximo desafío será contra Suiza el sábado a las 22, en un partido decisivo para avanzar a cuartos de final. La victoria ante Egipto no solo trajo alegría, sino que también sirvió como un bálsamo para un país que atraviesa momentos tensos.