Se informa sobre un error en la causa de los cuadernos, donde se citó a declarar a un Juan Carlos Santos que no era la persona correcta. El hombre llamado a declarar se mostró sorprendido, indicando que nunca trabajó en la AFIP y que solo estuvo tres días en la DGI en 1979.
La situación es calificada como un "mamarracho" y una "vergüenza", evidenciando presuntas falencias en la investigación. Se cuestiona la capacidad del sistema judicial para identificar correctamente a los implicados y la posibilidad de que estos errores contribuyan a la impunidad.