El Parlamento brasileño inició un conflicto bilateral con Estados Unidos tras la designación de etiquetas "narcoterroristas" por parte de Washington a importantes facciones criminales brasileñas, como el Primer Comando de la Capital y el Comando Vermelho.
El ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Mauro Vieira, envió un informe a los legisladores alertando sobre el peligro de una eventual incursión militar extranjera en el país, motivada por estas nuevas designaciones.