Diego Brancatelli, visiblemente afectado, relata las amenazas de muerte y violencia que ha recibido a raíz de los comentarios de Alfredo Leuco. Brancatelli se declara kirchnerista y defiende su amor por la selección argentina y Messi.
Brancatelli expresa su angustia por no poder estar en el mundial y lamenta que Leuco genere tanto odio y violencia. Rechaza categóricamente la idea de ser "anti-selección" y afirma que ama al equipo y a su país.