Un argentino relata su experiencia en Bangladesh, donde el fanatismo por la Selección Argentina es surrealista, a pesar de los 17.000 kilómetros de distancia. La gente lo trata como una celebridad, pidiéndole selfies y alegrándose por conocer a un compatriota.
El entrevistado viajaba por el Sudeste Asiático con la esperanza de llegar a la final del Mundial. Vio partidos en universidades y junto a la comitiva de la Embajada Argentina en Daca, la capital de Bangladesh. Prometió volver a Bangladesh si Argentina llega a la final.