El seleccionado argentino de fútbol es considerado "vulnerable" por el técnico suizo, quien destaca la oportunidad de enfrentar al campeón mundial. A pesar de las falencias defensivas mostradas en partidos anteriores, como contra Cabo Verde donde se recibieron dos goles, el equipo argentino ha demostrado una notable capacidad de reacción y un fuerte carácter.
Los analistas coinciden en que, si bien existen aspectos a ajustar defensivamente, la fortaleza del equipo radica en su reacción y rebeldía ante la adversidad. Se resalta que ningún equipo querría enfrentar a Argentina si reacciona con su potencial, incluso se menciona la posibilidad de un revancha contra Francia en una final.
La discusión gira en torno a si Argentina es "ganable" o no, reconociendo que, si bien el equipo puede recibir goles, su capacidad de sobreponerse a las dificultades es un factor clave. Se enfatiza la importancia de enfocarse en el próximo rival, Canadá Suiza, y no especular con posibles enfrentamientos futuros contra Brasil u otros equipos.
Se destaca la evolución del equipo, pasando de depender exclusivamente de Messi a mostrar un carácter colectivo y una fortaleza que trasciende la épica. Se considera que los sustos iniciales contra Cabo Verde y Egipto actuaron como una "vacuna" contra la derrota, generando conciencia de la propia mortalidad futbolística pero fortaleciendo la resiliencia del equipo.