Se aclara que, a diferencia de Estados Unidos, en Argentina cuando no se aprueba un nuevo presupuesto, se prorroga automáticamente el del año anterior. Esto explica por qué el presidente Javier Milei no tuvo un presupuesto aprobado en 2024 y 2025, y se continuó con el de 2023.
Se resalta que esta situación difiere del "shutdown" estadounidense, donde la falta de presupuesto puede paralizar funciones estatales. En Argentina, la prórroga asegura la continuidad de los gastos, aunque se señala que el gobierno ya ha implementado recortes significativos en diversos frentes, lo que podría interpretarse como un cierre de facto del Estado.