Se discute la diferencia entre armas de fuego reales, réplicas y armas de juguete, y la facilidad con la que se pueden adquirir las réplicas en Argentina. Se señala que la ley argentina parece desfavorecer al policía en casos de legítima defensa.
Se plantea que, ante la duda entre un arma real o una réplica, el policía debe priorizar su vida y la de terceros, disparando para defenderse. La pericia determinará la naturaleza del arma, pero la decisión del policía se toma en milésimas de segundo.