Se describe la agónica victoria de Argentina contra Egipto en el Mundial, comparando el partido con una pelicula de Hollywood. El encuentro tuvo tres actos: el primero con los goles de Egipto, el segundo hasta el minuto 70, y el tercero con la épica remontada argentina.
La intensidad del partido generó momentos de tensión y suspenso, con un 51% del público argentino que pensaba que el partido estaba perdido, mientras que un 49% mantenía la fe. Se menciona la dificultad de los partidos del Mundial, exceptuando quizás la semifinal contra Croacia.