El análisis post-partido se centró en la actuación de la selección argentina contra Suiza, destacando la estrategia del equipo y la posición preferida de un jugador clave, influenciada por su formación en el Barcelona.
Se debatió si Argentina mereció ganar el encuentro, basándose en la cantidad de llegadas al arco rival, a pesar de que la efectividad en la definición fue un problema recurrente, especialmente en el primer tiempo.
Una figura central en la discusión fue el arquero Dibu Martínez, cuya performance fue cuestionada, notándose una aparente falta de plenitud y una posible influencia de una lesión reciente. A pesar de su historial, se considera que está en deuda en este campeonato.
Se mencionó la preocupación por la estrategia del equipo suizo, liderado por Marat Yassin, y se destacó la fortaleza de jugadores como Embolo y Xhaka, así como la solidez del arquero Gregor Kobel. La declaración del técnico suizo, que sugería que a Argentina se le puede ganar, generó sorpresa.