Unos 6.000 tripulantes se encuentran en riesgo en el Golfo Pérsico debido a la escasez de víveres y agua, generando una alerta humanitaria de la ONU. El número de tripulantes varados sigue en aumento.
Los organismos marítimos internacionales advierten de amenazas constantes y violencia activa, calificando la situación como de "crítico máximo" por una guerra activa. Esto ha provocado una nueva suba en el precio del petróleo.