El Wall Street Journal investiga la aparente obsesión del régimen venezolano por controlar las acciones de rescate en La Guaira, sugiriendo una posible conexión con la estructura criminal del chavismo.
La Guaira, un estado clave por su puerto y aeropuerto, habría sido utilizado como ruta principal para el narcotráfico, con departamentos funcionando como "caletas" para ocultar dinero y drogas. Se sospecha que Diosdado Cabello, señalado como jefe de una estructura criminal, estaría implicado en estas actividades.
La situación se agrava con la presencia de equipos internacionales y prensa, que podrían estar exponiendo evidencias de la compenetración del régimen con el crimen organizado. Se cuestiona cómo el mismo régimen que habría contribuido a la destrucción del país deba ahora reconstruirlo.