La reconstrucción en Venezuela avanza tras los terremotos que azotaron el país. Cerca de 3.000 inspectores están evaluando la habitabilidad de estructuras en las zonas más afectadas, como La Guaira. A pesar de los daños visibles, muchos edificios han sido declarados seguros para el regreso de sus habitantes.
La fase de evaluación y recuperación busca normalizar la vida de los damnificados, aunque las cifras oficiales de fallecidos (3.535) contrastan con las estimaciones de organizaciones que hablan de más de 50.000 desaparecidos. La prioridad es asegurar que las familias puedan volver a un entorno seguro.