El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a poner sobre la mesa la discusión sobre Groenlandia durante su participación en la cumbre de la OTAN. Trump había expresado previamente su interés en que Estados Unidos administrara el territorio, actualmente bajo control de Dinamarca, argumentando razones de seguridad nacional y control del Ártico ante la amenaza rusa.
Esta iniciativa, que en su momento generó tensión dentro de la organización, busca ampliar la presencia militar estadounidense en la región. La reaparición de este tema en la agenda de la OTAN subraya las preocupaciones persistentes sobre la seguridad en Europa del Este.