El presidente Donald Trump llega a la cumbre de la OTAN en Ankara en un contexto de tensiones y con la expectativa de su postura frente a la guerra en Ucrania. Analistas en Washington advierten que los aliados europeos no deben esperar un apoyo incondicional, dada la suspicacia de Trump hacia la alianza y su posible resentimiento por lo que considera falta de apoyo a su campaña en Irán.
Zelensky busca más sistemas de defensa Patriot para Ucrania, pero la ayuda militar estadounidense podría seguir siendo limitada debido a las deficiencias en los inventarios de municiones, exacerbadas por conflictos exteriores como el de Irán. La aprobación de una ley de financiamiento de más de 1.5 billones de dólares sería clave para potenciar la fabricación de armamento y determinar el compromiso de EE.UU. con Ucrania.