A pesar del partido de Argentina contra Egipto, muchos ciudadanos continúan trabajando en diversos rubros, adaptándose para seguir el encuentro.
En locales de comida, los empleados trabajan a pleno, escuchando el partido de fondo mientras atienden a los clientes. Algunos logran ver fragmentos del juego en televisores o dispositivos móviles.
La situación refleja la dualidad entre la pasión por el fútbol y la necesidad de mantener la actividad económica, con gente que, a pesar de los nervios, cumple con sus responsabilidades laborales.