Se describió la tensión social existente, marcada por el enojo, el hambre y la necesidad de desahogo de la gente, lo que puede llevar a situaciones de descontrol.
Se relató una choripaneada en Radio 10 donde muchas personas manifestaron que el choripán era lo único que comerían en el día, incluso gente de barrios como Palermo que la está pasando mal.
Se advirtió sobre la importancia de no exacerbar los ánimos y de tranquilizar a la gente en lugar de enervarla más, dado el estado de nerviosismo generalizado.