El técnico egipcio desató polémica al hablar de "partido amañado" y realizar un gesto que se asemeja a la denuncia de racismo. Se especula sobre sus intenciones, sugiriendo que podría haber buscado una suspensión.
La conversación también giró en torno a una foto de cuatro cracks: Neymar, Cristiano Ronaldo, Modric y Messi. De ellos, solo Messi continúa en carrera en el Mundial, marcando el fin de una era para los otros.