El técnico de Egipto realizó declaraciones contundentes afirmando que el partido contra Argentina fue "claramente manipulado" y que el mundo entero lo vio. Expresó su intención de decir lo que piensa independientemente de las consecuencias.
Se recordó la ventaja de 2 a 0 de Egipto que se revirtió, y se apuntó al árbitro como un factor clave en la derrota. Las acusaciones del técnico egipcio generaron polémica y reavivaron el debate sobre la integridad del encuentro.