Una clienta acude a Joyería El Tazador para tasar una joya de oro con brillantes y zafiros. La clienta, estudiante de joyería, busca vender la pieza para comprar lingotes de oro de 24 quilates de la propia firma de la joyería.
Tras la cotización, que incluye el valor del metal y un plus por las piedras, la clienta acepta recibir el pago en lingotes. La joyería le ofrece asesoramiento en el sector de ventas para concretar la operación.