El director técnico Lionel Scaloni mostró una gran emoción tras el tercer gol de la selección argentina, al punto de taparse la boca y emocionarse hasta las lágrimas. Se lo vio hablando con Martín Tocali, y se interpretó que podría haberle pedido disculpas al cuarto árbitro por reclamos previos durante el partido.
Scaloni expresó su emoción por el grupo de jugadores y la importancia de estos momentos, afirmando que es entrenador por esto. La respuesta física del equipo fue destacada, así como la necesidad de recambio en el mediocampo con la inclusión de Leandro Paredes.