Se plantea la polémica idea de prohibir la venta de alcohol durante los festejos masivos para prevenir la violencia. Se compara esta medida con la veda electoral, sugiriendo que podría aplicarse antes y después de eventos importantes.
Se argumenta que el consumo de alcohol, sumado a otras sustancias, descontrola a los jóvenes y propicia los disturbios. Si bien algunos vendedores ambulantes ofrecen bebidas alcohólicas, se señala que la responsabilidad principal recae en la falta de restricciones por parte de las autoridades.
Se discute la cultura de la "previa" en el fútbol argentino, donde el consumo de alcohol es habitual antes de los partidos. Se sugiere que, si bien la mayoría de los hinchas se comporta, un pequeño grupo de "boludos" genera problemas, lo que lleva a la necesidad de medidas más estrictas.