Los precios de las bebidas dentro de los estadios en Estados Unidos son elevados. Una botella de agua puede costar hasta 28 dólares, y la cerveza con alcohol también tiene un precio similar. A diferencia de otros países como México, donde se permite el ingreso de bebidas alcohólicas e incluso se vende tequila, en Estados Unidos las normativas son más estrictas.
No se permite el ingreso de ningún tipo de recipiente con líquido, ya sea alcohólico o no. Los asistentes deben comprar las bebidas dentro del recinto, lo que eleva considerablemente el gasto. Se menciona que en México, la cultura de consumo durante los partidos es mucho más relajada, con venta de tequila y otras bebidas sin restricciones.