Se analizó la polémica decisión de sacar a Nicolás Tagliafico del partido, argumentando que el jugador venía de un largo período sin jugar 90 minutos y podría haber estado fatigado. Si bien atacaba bien, su desempeño defensivo fue cuestionado, y su salida coincidió con el segundo gol de Egipto.
Se planteó que Scaloni pudo haber optado por Nico González para mantener el ataque, pero esto podría haber descuidado la defensa. La crítica hacia las decisiones del entrenador fue matizada reconociendo su exitosa trayectoria y la dificultad de acertar siempre en los cambios, especialmente cuando un jugador no rinde como se espera.