Se debate la actitud de Kylian Mbappé durante un partido, específicamente su festejo de gol frente a un rival que le ofreció la mano y los supuestos insultos proferidos en español. Mientras algunos consideran que es una calentura normal del juego, otros lo tachan de antideportivo y de mala persona.
Se discute si la actitud de Mbappé es un reflejo de la falta de fair play en el fútbol moderno o si se trata de una provocación deliberada. La polémica se intensifica al considerar que el jugador podría haber aprendido insultos en español para utilizarlos contra sus oponentes.