Los partidos de fútbol se vuelven más conservadores en instancias decisivas, como se vio en Suiza-Colombia. Sin embargo, cuando dos equipos se animan a un "juego de ida y vuelta", se genera un gran espectáculo.
Este tipo de encuentros, aunque emocionantes, requieren precaución ("no apto para cardíacos"). La intensidad y el riesgo van de la mano, ofreciendo un duelo apasionante para los espectadores.