Panamá se prepara para una intensa sequía debido al fenómeno de El Niño, sumándose al estrés hídrico existente. Se enfatiza la necesidad de una mayor monitorización de las fuentes hídricas y la educación para su preservación.
Expertos señalan la importancia de un enfoque pedagógico para concientizar a los actores que amenazan y contaminan los ríos, promoviendo prácticas más sostenibles.