Un televidente consulta al Doctor Suárez sobre su grave estado de salud: sufre de hipertensión, diabetes, requiere hemodiálisis tres veces por semana, tiene fracturas en las piernas y debe ser operado de una de ellas. Se siente desanimado y sin esperanza de volver a caminar.
El Doctor Suárez le aconseja buscar a Dios de todo corazón, citando "Me buscaréis y me hallaréis". Le asegura que Dios le dará la orientación necesaria y que no hay duda de que Dios sana. Invita a los hermanos a ponerse de pie para orar juntos.