La OTAN está evaluando la adquisición de un nuevo sistema de aviones de alerta temprana de un competidor sueco, en reemplazo de modelos obsoletos. Esta decisión representa un cambio estratégico en la modernización de su flota aérea de defensa.
La iniciativa, anunciada por el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, se da en el marco de un foro de la industria de defensa en Ankara. La alternativa sueca compite con la ofrecida por el fabricante estadounidense Boeing, quien también es un importante proveedor de armamento para la organización.
La inversión estimada por avión oscila entre 400 y 450 millones de dólares, lo que subraya la magnitud del compromiso financiero de la OTAN con la modernización de su equipamiento militar.