En China se han desarrollado robots humanoides diseñados para acompañar a millones de personas mayores que viven en soledad.
Estos robots, con una altura similar a la humana (1.82m el masculino y 1.63m la femenina), cuentan con piel de silicona y cabello real, buscando simular la apariencia humana de manera impactante.
A diferencia de modelos anteriores que eran más pequeños y menos realistas para no asustar, estos robots están pensados para ofrecer una compañía más cercana, similar a la que antes ofrecía la radio.
La tecnología busca abordar el problema social de la soledad en la tercera edad, ofreciendo una interacción y diálogo con estos "robots compañeros".