Se plantea un cambio de paradigma en el fútbol mundial, donde las potencias históricas como Brasil y Alemania atraviesan dificultades, mientras que Argentina y Francia muestran solidez.
Se reflexiona sobre la despedida de grandes figuras y la falta de reemplazos a su nivel, exceptuando a jóvenes como Mbappé.
Se menciona que jugadores como Messi, a pesar de jugar en la MLS, mantienen un nivel de juego excepcional, sorprendiendo a muchos.