El premier israelí Benjamin Netanyahu expresó su profundo rechazo a la venta de F-35 a Turquía por parte de Estados Unidos, advirtiendo que rompe el equilibrio de poder en Medio Oriente. Acusó al gobierno de Erdogan de albergar aspiraciones regionales "sumamente agresivas".
Netanyahu aseguró que otorgarle ese potencial militar a Turquía desataría una ola de hostilidades en la región. La postura de Tel Aviv se conoció tras la confirmación de Trump sobre la evaluación de levantar sanciones a Turquía.