Se debate si la distracción durante el Mundial aumenta o disminuye la productividad laboral. Mientras algunos argumentan que puede haber una baja temporal, otros sostienen que la felicidad y la motivación generadas por la competencia deportiva pueden tener un efecto positivo a largo plazo.
La encuesta de Boomerang indica que el 89% de los argentinos no falta a su empleo para ver los partidos, lo que sugiere un equilibrio entre el disfrute del Mundial y las responsabilidades laborales. La posibilidad de compartir la experiencia con compañeros de trabajo y la flexibilidad de algunas empresas para adaptar horarios contribuyen a mantener la armonía.