Se debatió sobre el nivel del Mundial, contrastando la opinión de Ancelotti sobre un torneo de equipos con la realidad de figuras individuales como Messi y Mbappé destacándose. Se señaló que Argentina, a pesar de no mostrar un funcionamiento colectivo brillante, posee individualidades que marcan la diferencia.
Se resaltó la importancia de jugadores como Cuti Romero y Leandro Paredes, quienes han sido clave para sostener al equipo. Se mencionó que sin estas individualidades, Argentina no estaría en el Mundial, y se cuestionó la idea de que el torneo sea solo de equipos, dado el protagonismo de las grandes estrellas.
El análisis se centró en la capacidad de Argentina para salir adelante gracias a sus figuras, a pesar de las dificultades colectivas. Se hizo hincapié en la aparición de jugadores como Enzo Fernández y Alexis Mac Allister, quienes se sumaron al ataque, y se sugirió que la potencia individual del equipo es lo que lo mantiene en competencia, más allá de un juego colectivo consolidado.