Matías Morla opina que Diego Maradona no era alcohólico, sino que caía en la bebida por depresión, especialmente en fechas significativas como su cumpleaños, el Día de la Madre, o por Rocío Oliva.
Morla sugiere que cuando Maradona estaba bien con Rocío, no bebía durante largos periodos, y que su recaída en el alcohol se daba cuando las cosas iban mal con ella.
Se menciona la presencia de Charlie, familiar de Rocío Oliva, junto a Maradona, a quien se consideraba una mala influencia que le facilitaba el consumo de alcohol y marihuana, y que Maradona lo toleraba por su vínculo con Rocío.