Axel Montenegro, también conocido como Nachito, comparte la historia de sacrificio de Franco Colapinto, remarcando las dificultades que enfrentó desde joven para llegar al automovilismo de élite.
Describe cómo Colapinto, a los 14 años, soportaba condiciones extremas de frío y riesgo en las competencias de karting, demostrando una tenacidad admirable.
Montenegro expresa su satisfacción por el éxito de Colapinto y su indignación ante quienes cuestionan su trayectoria en Europa, defendiendo el merecido lugar del piloto argentino.