Se elogia el estado físico y el nivel de juego de Lionel Messi en el presente mundial, superando las expectativas a pesar de jugar en la MLS.
Se compara su rendimiento en los partidos contra Egipto y Cabo Verde, notando una mayor movilidad en el primer encuentro y una adaptación a la temperatura en el segundo.
Se sugiere que la condición física de los jugadores puede estar influenciada por la temperatura y el momento de la temporada en que llegan al torneo.