En Mendoza, a pesar del frío, los hinchas salieron a la peatonal céntrica para festejar la victoria de Argentina. Con camisetas y banderas, el color celeste y blanco tiñó las calles mendocinas.
Los festejos se extendieron sin un horario fijo, con familias, niños y hasta mascotas uniéndose a la celebración. La imagen de la gente disfrutando y soñando con que Argentina avance en el Mundial se replicó en toda la provincia, recordando también la histórica sede de Mendoza en 1978.