La multitudinaria celebración en el Obelisco continúa con la llegada incesante de gente. Se observa una verdadera "marea humana" que colma la Avenida 9 de Julio.
Los hinchas, provenientes de distintos puntos del país como Lanús, zona sur, Villa Soldati y Apoción Estón, expresan su fervor por Argentina y Messi, a quien aclaman como "el mejor del mundo".
Se destaca la emoción de las imágenes de Messi llorando y la entrega total del equipo, que deja "el alma, la tripa y el corazón".
El cronista enfatiza la importancia de la fe y la perseverancia, y la presencia de un "Dios que siempre lo ve todo".