El presidente francés, Manuel Macron, se convirtió en el primer líder occidental en visitar Siria desde la caída de Bayar al-Assad en 2024. Este acercamiento busca apoyo para Damasco en un contexto de creciente lejanía con Irán.
Macron intenta fortalecer lazos con el mundo árabe y turco, habiendo mostrado previamente una relación con Erdogan. La visita subraya el esfuerzo de Siria por reinsertarse en el escenario internacional y buscar alianzas fuera de su tradicional eje de influencia.