La selección argentina protagonizó un partido de locura, logrando una remontada histórica contra Egipto en los últimos 15 minutos para clasificar a cuartos de final del Mundial.
El equipo demostró una garra y un corazón inquebrantables, superando la adversidad y contagiando su pasión a todo un país.
Este triunfo, más allá de lo futbolístico, se vivió como una inyección de alegría y esperanza para los argentinos.