Las emociones estuvieron a flor de piel tras la victoria de Argentina, con jugadores como Messi, Dibu Martínez y Scaloni visiblemente emocionados. Las lágrimas de Scaloni, quien se retiró a llorar tras un saludo, reflejaron la intensidad del momento.
El desahogo fue generalizado, con abrazos y llantos que demostraban la tensión vivida durante el partido. La consagración significó un alivio inmenso para todo el equipo y el cuerpo técnico.