La tenacidad del equipo argentino fue destacada, especialmente en los últimos 15 minutos del partido, evidenciando el gran desgaste físico de los jugadores, incluido Lionel Messi a sus 39 años. La frase "no bajar los brazos" resonó como un lema del equipo.
Se señaló que, si bien el equipo mejoró futbolísticamente y dejó de ser dependiente de Messi, la falta de eficacia en momentos clave casi les cuesta caro. Sin embargo, el "corazón" y la insistencia, sumado a la figura de Messi apareciendo en los momentos cruciales, permitieron la remontada.