Se cuestiona la actuación de la justicia en el caso Agustina Vega, específicamente la celeridad en la activación de la búsqueda y la intervención del fiscal. Se señala que una respuesta más rápida, similar a la activación de la alerta SOFIA en otros casos, podría haber evitado la semana de agonía para la familia y agilizado la resolución.
La demora en actuar se considera un factor que permitió al principal sospechoso, Barrelier, descartar el cuerpo, extendiendo el sufrimiento de la familia y dificultando la investigación.