Janina continúa su crítica hacia Mauro, sugiriendo que debería buscar trabajo en lugar de hablar con ella o insultar a sus abogadas, quienes son sus amigas. Le reprocha que no sabe de ningún jugador que haya faltado a un entrenamiento o concentración en el Paris Saint-Germain por pelearse con la mujer, como sí lo habría hecho Mauro.
Lo califica de "pobre tipo" y da por terminado su descargo, indicando que no vale más que cinco minutos de televisión. Se hace un comentario sobre el remate final de su discurso.