Irán es acusado de registrar ataques masivos contra tres buques cisterna en el estrecho de Ormuz. Fuentes oficiales de Estados Unidos calificaron las acciones de Teherán como "totalmente inaceptables" y advirtieron sobre severas consecuencias económicas y militares.
El quiebre del acuerdo petrolero reabre un escenario de máxima inestabilidad en los mercados globales de energía y acelera los planes de contingencia, incluyendo la defensiva de países aliados de la OTAN en las fronteras de Asia Occidental.