Los festejos por el avance de Argentina en el Mundial 2026 se vieron empañados por graves incidentes en el Obelisco. Lo que comenzó como una celebración popular derivó en enfrentamientos entre manifestantes y la policía, con lanzamiento de botellas, piedras y otros objetos.
Los disturbios se iniciaron cuando la policía intentó desalojar a vendedores ambulantes en la zona. Esto provocó la reacción de algunos manifestantes, quienes comenzaron a arrojar objetos contra los efectivos policiales. La situación escaló rápidamente, llevando a un despliegue masivo de la policía de la ciudad, incluyendo grupos de élite como el DOC y el GAM.
Se reportaron cortes de tránsito en importantes arterias como la Avenida 9 de Julio y Corrientes, generando caos vehicular. La policía estableció perímetros de seguridad y avanzó para dispersar a la multitud, logrando realizar varias detenciones. A pesar de los esfuerzos por controlar la situación, los incidentes persistieron durante la noche, tiñendo de violencia los festejos.